En esa tienda, Zara ensayará algunas innovaciones. Los dependientes ayudarán a los clientes con «tabletas otros dispositivos móviles» y realizarán los cobros con nuevos datáfonos conectados con bluetooth. Además, la tienda contará con espejos-pantalla que sugerirán estilismos a los clientes a partir de una prenda elegida. Con un sistema de identificación por radiofrecuencia —similar al que usan las cajas de los supermercados, en el que las máquinas identifican un producto por el código de barras—, el espejo identificará la prenda y emitirá sugerencias al cliente que se acerque.

https://elpais.com/economia/2018/01/25/actualida2018d/1516886057_673051.html