Bershka ha viajado al futuro antes que todos nosotros, subiéndose al carro de la digitalización de sus tiendas. La pionera ha sido la de Cremona en Italia, que se ha convertido en todo un ejemplo de tecnología avanzada al servicio de la industria. Entrar en Bershka será, muy pronto, como colarse en el interior del mismísimo Instagram. Adiós colas, adiós cargar la ropa y adiós esperar en el probador: así

Salir del probador en calcetines en busca de otra talla podría tener los días contados. Los probadores inteligentes de Jogotech incorporan un espejo digital que escanea la ropa y permite solicitar al dependiente (que recibe un mensaje en su ‘smart watch’) diferentes tallas, versiones en otro color o incluso otras prendas que hagan juego.

Otra de las tecnologías en las que está trabajando el grupo fundado por Amancio Ortega es el probador inteligente. El gigante textil ha instalado algunas pantallas tipo tableta en los probadores de tiendas concretas.

El elemento tecnológico más llamativo está escondido en los probadores. Los cubículos tienen tres espejos del suelo al techo. En el de la derecha, de fondo, hay proyectada una pantalla de ordenador. Y al otro lado un escáner. Los clientes entran, escanean la prenda que se van a probar y en el monitor aparece un menú con el mismo aspecto que en la página web: un modelo lleva la prenda