Elegimos una prenda, nos dirigimos al probador, nos la probamos. Vaya, necesitamos otra talla. Mayor (siempre se necesita una talla mayor). En el espejo del probador ponemos en contacto la etiqueta de la prenda con una luz y voilà, aparece la prenda en el espejo. Seleccionamos lo que queremos con el dedo y ya no tendremos que salir del probador semivestidos y en calcetines. Además, veremos productos relacionados que se nos antojarán de manera inmediata. Vamos hacia la caja y pagamos. Nos preguntan si queremos ticket electrónico. No sabemos qué es pero lo queremos. Nos darán un ticket en papel, pero también en formato digital. Así, si lo perdemos podremos cambiarlo sin problema. El cliente adora comprar, compartir, devolver y volver a comprar. Ya que devolver es el nuevo comprar, hagámoslo fácil, han debido pensar en Barcelona.

http://m.revistavanityfair.es/moda/articulos/asi-es-como-mango-intentara-ganar-a-zara-nueva-tienda-serrano/23984